Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.

Esta antífona abre la Liturgia de las Horas en el primer tramo de Adviento, hasta el 16 de diciembre. Ese día inicia la preparación más intensa para celebrar el nacimiento de Jesús.
En diciembre el tiempo parece acelerarse, fiestas en las escuelas, despedidas del año en los trabajos y con amigos, ocupaciones varias, compras, cierta ansiedad. Adviento nos da la oportunidad de poner pausa a la velocidad de los días, a hacer silencio y a preparar con gozo la llegada del Salvador.
Recorramos este tiempo con María y esperemos al "sol que nace de lo alto para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."
