UNA CASA QUE ACOGE A TODO EL MUNDO

La alegría de estos jóvenes al peregrinar por Roma es contagiosa. También las vivencias, historias, camino compartido que marcan su vida de fe. Esta vez nos regalan dos testimonios que nos animan a seguir rezando juntos, por ellos y con ellos.
"Hoy estuvimos en San Pedro, en la Basílica, realmente una experiencia muy linda para todos. Ahí estuvimos rezando por toda la Iglesia. Salimos de San Pedro y claro, a mí me sorprendió mucho el arte, o sea, el tiempo que hay ahí metido, en la dedicación de cada mosaico, de todo el orden.
Entonces, pensando que es la Madre de todas las Iglesias, de verdad que le da tanta dignidad a lo que es Dios para nosotros, como una casa que acoge a todo el mundo. Y bueno, como que se me vino así, que la iglesia merece tener un lugar así, donde se ve todo el amor hacia nuestro Señor. Bueno, más o menos así, en realidad me gustó muchísimo. "
"Increíble todo lo que hemos vivido, una gracia enorme poder peregrinar en lugares tan importantes. Pudimos ver la Iglesia desde otro lugar, más propia y cercana. Queda mucho por conocer y ya nos sentimos más que agradecidos,. Esperamos lo que se viene con el corazón abierto. Este fue el consejo que recibimos de un sacerdote en la capilla de la decapitación de San Pablo, en Tre Fontane: la primera peregrinación tiene que ser a nuestro corazón donde El nos habla."
