AMAR HASTA EL EXTREMO: SERVICIO Y EUCARISTÍA EN LA CENA DEL SEÑOR

En la Misa de la Cena del Señor, el P. Santiago invitó a contemplar el sentido profundo de la Pascua que Jesús celebra con sus discípulos. Recordó que esta cena retoma la antigua Pascua de Israel, cuando el pueblo fue liberado de Egipto mediante el sacrificio del cordero, figura que encuentra su plenitud en Cristo, el Cordero que se entrega totalmente por amor.
El sacerdote destacó que Jesús no enseña el amor con discursos, sino con gestos concretos: al lavar los pies de sus discípulos se hace servidor y muestra que el verdadero amor implica entrega y servicio a los demás. Este gesto, explicó, simboliza también la purificación de aquello que se ensucia en el camino de la vida, nuestros pecados y fragilidades, que el Señor quiere sanar.
Asimismo, subrayó que en la Última Cena Jesús anticipa su entrega en la cruz instituyendo la Eucaristía: el pan y el vino se convierten en su Cuerpo y su Sangre, signo de una donación total por la salvación de todos.
Finalmente, el P. Santiago invitó a los fieles a preguntarse qué necesita ser purificado en el propio corazón y a aprender del Señor el camino del amor que se entrega y sirve. La Eucaristía, concluyó, es el tesoro que sostiene ese camino y nos enseña a amar hasta el extremo.
