Bajo el amparo de la Virgen de los Treinta y Tres, Florida espera a León XIV

A pocos meses de asumir como obispo de Florida-Durazno, Mons. Alfonso Bauer se prepara para recibir al Papa en la celebración del 8 de noviembre. En diálogo con Vatican News, destaca la oportunidad de renovar la fe, fortalecer las comunidades y llevar un mensaje de esperanza a todo Uruguay.
Sebastián Sansón Ferrari - Florida, Uruguay
Florida se prepara para vivir una jornada que quedará inscrita en su memoria. La ciudad, situada en el corazón del Uruguay, recibirá al Papa León XIV el próximo 8 de noviembre, en una fecha particularmente significativa para la Iglesia y para el país: la solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de la nación. Frente a la catedral basílica, que custodia la venerada imagen mariana, miles de peregrinos se congregarán para participar en la Eucaristía presidida por el Sucesor de Pedro.
No se trata de una elección circunstancial. En este santuario confluyen la historia religiosa y los orígenes de la identidad nacional. Así lo explica en diálogo exclusivo con los medios vaticanos monseñor Alfonso Bauer, obispo de la diócesis de Florida-Durazno, quien recibe esta visita como un desafío y, al mismo tiempo, como un regalo para su recién iniciada misión pastoral.
Su camino episcopal ha estado marcado por acontecimientos significativos en pocos meses. Fue nombrado obispo el 19 de marzo, en la fiesta de san José, recibió la ordenación episcopal y tomó posesión de la diócesis a finales de mayo. En septiembre participó en Roma en el curso de formación para nuevos obispos. Ahora, en el comienzo de su ministerio, le corresponde recibir al Papa en la Iglesia particular que le ha sido confiada.
"Comenzar la misión pastoral como obispo con la visita del Santo Padre creo que es un regalo inmenso", confiesa. Bauer reconoce que la preparación del acontecimiento ha supuesto un desafío, dado el poco tiempo que lleva conociendo la realidad diocesana. Sin embargo, confía en que la presencia del Pontífice pueda traer "una renovación para nuestra fe", confirmar a los creyentes y reanimar las comunidades cristianas, para que tengan mayor vitalidad y compromiso misionero.
Una devoción nacida en los albores de la patria
Para comprender la centralidad de Florida en la vida religiosa uruguaya es necesario remontarse a 1825. En esta ciudad tuvo lugar la Declaratoria de la Independencia y, según recuerda el obispo, los Treinta y Tres Orientales se encomendaron a la protección de una pequeña imagen mariana que se encontraba allí custodiada.
De origen guaraní y correspondiente a una representación de la Inmaculada del tiempo de los jesuitas, aquella imagen todavía no era conocida como Virgen de los Treinta y Tres. Fue el propio pueblo quien le dio ese nombre, vinculando para siempre la devoción mariana con el proceso de liberación de la patria.
"Tiene una raíz muy profunda en nuestra historia. Por eso nace esta devoción, vinculada a la liberación de nuestra patria bajo la protección de María Santísima", explica Bauer.
Cada año, el segundo domingo de noviembre, la Iglesia católica en Uruguay organiza una peregrinación nacional al santuario. Fieles procedentes de distintos rincones del país llegan hasta Florida para encontrarse con María y poner ante ella sus preocupaciones, anhelos y esperanzas. Este año, la convocatoria adquiere una dimensión singular: coincidirá con la presencia del Papa.
El obispo destaca también el movimiento de peregrinos que ya se ha puesto en marcha, incluso a caballo, desde localidades como Nico Pérez, llevando réplicas de la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres y de Jacinto Vera. Son expresiones de una religiosidad popular que mantiene viva la memoria y transmite la fe de generación en generación.
La celebración tendrá, además, una proyección que excede los límites de la comunidad católica. Bauer considera que la visita puede convertirse en una oportunidad para renovar el diálogo, la fraternidad y el compromiso con la dignidad humana.
En un país caracterizado por una marcada secularización, el prelado reconoce que todavía queda camino por recorrer para propagar la devoción a la patrona del Uruguay. Por eso, considera importante seguir animando una pastoral de santuario que coloque a María en el centro de la vida eclesial.
Una ciudad que se reconoce en su patrona
La dimensión histórica y espiritual del acontecimiento encuentra también eco en las autoridades civiles. El intendente de Florida, Carlos Enciso, recibe la visita de León XIV como un acontecimiento que trasciende las fronteras confesionales y compromete a toda la sociedad.
Católico practicante, con formación en un colegio religioso, Enciso vincula su experiencia de fe con el ejercicio de la responsabilidad pública. Recuerda, en este sentido, la enseñanza del Papa Francisco sobre la política entendida como servicio y menciona a santo Tomás Moro como una referencia para orientar su gestión.
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