Mons. Martín: Pongamos nuevamente a la patria bajo el cuidado de la Virgen María

09.09.2026

Mons. Martín Pérez Scremini, obispo emérito de Florida, reflexionó en la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María sobre el «sí» de María al proyecto de Dios. Señaló que su disponibilidad no fue improvisada, sino que formó parte del designio de Dios para la historia de la salvación. Desde su nacimiento, María fue preparada para ser madre de Jesús y, con su respuesta, colaboró de manera decisiva en ese proyecto.

El obispo destacó que ese «sí» de María se prolonga a lo largo de la historia. Al pie de la cruz, María recibe una nueva misión como madre y, desde entonces, acompaña el caminar de la humanidad y de cada persona. Bajo la invocación de la Virgen de los Treinta y Tres, los fieles reconocen también esa presencia maternal y ponen ante ella sus proyectos, su vida y sus necesidades.

Al referirse particularmente a la Virgen de los Treinta y Tres, Mons. Pérez Scremini subrayó la dimensión patriótica de esta devoción. Cada día 8, al celebrar su memoria mensual, «ponemos nuevamente en María la patria», con sus anhelos, decisiones, dificultades y realidades. Invitó especialmente a pedir por Uruguay, por sus gobernantes y por sus ciudadanos, para que quienes tienen responsabilidades públicas actúen con honestidad y justicia y trabajen por condiciones de vida más dignas para todos.

Asimismo, llamó a rezar por las búsquedas de soluciones ante las dificultades del país y a pedir que los ciudadanos puedan responder con sinceridad, honestidad y búsqueda de la verdad. En este sentido, destacó la necesidad de superar las divisiones y «operar juntos», viviendo la fraternidad y reconociendo que las acciones de cada persona repercuten en la vida de los demás.

Finalmente, recordó que María siempre conduce hacia su Hijo y que su ejemplo invita también a cada persona a abrir el corazón para descubrir el proyecto que Dios tiene para su vida. Como María, se trata de buscar sinceramente la voluntad de Dios y responder con amor al amor recibido, convirtiéndose así en colaboradores de la construcción de su Reino. La homilía concluyó con una invitación a pedir, en esta fiesta de la Natividad de María, la gracia de ser disponibles y buscadores de la voluntad de Dios.

Transcripción y síntesis realizadas con asistencia de inteligencia artificial, con posterior revisión, edición y curado del contenido por el equipo de comunicación diocesano. 

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