Consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época

23.10.2026

1. [Venite ad me] «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28). El Señor Jesucristo se presenta a sí mismo como fuente de alivio profundo frente a los cansancios y las fatigas del corazón humano. Desde esta perspectiva, la transmisión de la fe se presenta como un encuentro, en el que Cristo se acerca a cada persona en la realidad concreta de su vida, dándole esa paz verdadera que solo en Él es posible encontrar.

Introducción

2 Jesús es la luz verdadera del mundo y quien cree en Él, el Resucitado vivo, vence las tinieblas de la muerte y vive gracias a la luz de la vida (cf. Jn 1, 6-9; 8, 12). Esta es la fe de la Iglesia y esta es la fe que todo creyente está llamado a difundir hasta los confines de la tierra. Este compromiso —el de la transmisión de la fe, declinado bajo las condiciones socioculturales actuales— ocupa un lugar central en las presentes Consideraciones.

3. Esta responsabilidad de todo creyente en Cristo, luz verdadera del mundo, constituye un argumento de gran actualidad para la vida y la misión de la Iglesia. El Dicasterio había sido instado en varias ocasiones por el Papa Francisco a ofrecer una reflexión al respecto y había puesto en marcha el procedimiento habitual para llegar a las presentes Consideraciones. Los acontecimientos recientes, especialmente la llegada al solio pontificio del Papa León XIV, la celebración del Jubileo, así como la perspectiva del próximo Jubileo de la Redención de 2033, son como un estímulo adicional para proceder con mayor celeridad en la redacción del documento.

4. Las presentes Consideraciones querrían, fundamentalmente, relanzar a toda la comunidad eclesial la invitación que el Santo Padre León XIV dirigió a los obispos italianos, en el encuentro con ellos en junio de 2025: "Ante todo, es necesario un impulso renovado en el anuncio y la transmisión de la fe. Se trata de poner a Jesucristo en el centro tanto del anuncio como de la existencia y, siguiendo el camino indicado por Evangelii gaudium, ayudar a las personas a vivir una relación personal con Él, para descubrir la alegría del Evangelio. En una época de gran fragmentación, es necesario volver a los fundamentos de nuestra fe, al kerygma. Este es el primer gran compromiso que motiva todos los demás"[1]. Por lo tanto, como señala también el Santo Padre, «la evangelización debe enfrentarse hoy, de manera particular, también a las condiciones y dinámicas cambiadas en la transmisión de la fe de generación en generación. En algunas regiones del mundo, esta transmisión se ha interrumpido casi por completo, lo que exige la capacidad de asumir nuevos desafíos»[2] . El objetivo específico del documento es, por eso, ofrecer tanto una reflexión específica como sugerir caminos concretos para el anuncio del kerygma en el cambio de época que estamos atravesando.

5. Este anuncio debe ser capaz de reavivar la fe en quienes hace tiempo que ya no la practican (pensemos, en particular, en el mundo de los adultos y de las nuevas generaciones) o de promover una experiencia de fe (fides qua) en quienes aún no han conocido a Cristo, sin entrar en la labor específica de la catequesis y de la formación de los creyentes, ambas llamadas a ofrecer también una introducción ordenada y gradual a la doctrina de la Iglesia (fides quae). La reflexión contenida en las presentes Consideraciones sobre la fides qua precede a la cuestión relativa a la transmisión del depositum fidei, que este documento no pretende afrontar de manera exhaustiva.

6. A lo largo de la redacción de estas Consideraciones, ha resultado realmente valiosa la contribución de numerosas Conferencias Episcopales Nacionales, que han respondido con gran diligencia a la solicitud del Dicasterio de enviar materiales relacionados con el tema de la transmisión de la fe.

7. Revisten una especial relevancia los testimonios, que nos han enviado los obispos, de quienes han descubierto o redescubierto —ya sea en su juventud o en la edad adulta— al Señor Jesús y su Evangelio. Muchos de ellos se recogen en el último capítulo de las presentes Consideraciones.

8. Una última puntualización se refiere al género del documento, que es el de las Consideraciones y no el de una Nota doctrinal. De hecho, su finalidad es principalmente la de estimular la reflexión eclesial y el compromiso pastoral en torno a la transmisión de la fe. Por ello, en el texto se examinan una pluralidad de puntos de vista, sin pretender, sin embargo, cerrar la cuestión, que permanece abierta a nuevos análisis y desarrollos. Esto significa que estas Consideraciones no se caracterizan, como otros textos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, por la precisión del lenguaje y el carácter sistemático del tratamiento, sino que admiten un estilo más discursivo, como se aprecia sobre todo en la sección, ya citada, dedicada a los testimonios[3].


[1] Cf. León XIV, Discurso a los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana (17 junio 2025): L'Osservatore Romano, 17 junio 2025, 2.

[2] Id., Discurso a los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para la Evangelización – Sección para las Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo (28 mayo 2026): L'Osservatore Romano, 28 mayo 2026, 2.

[3] Para ayudar al lector a orientarse a lo largo del recorrido de las presentes Consideraciones, que se desarrolla a lo largo de los diferentes capítulos, puede resultar útil ofrecer desde ya una breve indicación de su recorrido temático. Los capítulos I y II establecen sus fundamentos teológicos, partiendo del anuncio del amor del Padre manifestado en la persona y en las obras de Jesús de Nazaret, para llegar a sus principales contextos de transmisión en la Iglesia, es decir, la familia y la comunidad. El capítulo III se detiene en los retos del cambio de época, cuya característica principal es una dificultad sin precedentes para continuar con las formas tradicionales de transmisión de la fe, a lo que responde el capítulo IV señalando el corazón palpitante de dicha obra, es decir, el anuncio del kerygma. El capítulo V expone diversas reflexionesprácticas sobre la transmisión de la fe en la vida de las comunidades en sus variados aspectos, mientras que los capítulos VI y VII, respectivamente, profundizan en la relación entre fe y cultura e indican algunas atenciones pastorales específicas. Por último, el capítulo VIII recoge algunos testimonios concretos que muestran la transmisión de la fe en el contexto de la vida cotidiana de las personas.

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