El órgano de la Catedral vuelve a sonar: La puesta a punto de Mario d’Amico para la visita del Papa León XIV

"Ha sido para mí un verdadero placer compartir estos días con la comunidad religiosa de la Catedral de Florida y con las hermanas carmelitas de Florida. Fueron jornadas muy agradables, durante las cuales volvimos a poner en funcionamiento el órgano Donato Sangaletti–Laukhuff de 1935, uno de los instrumentos más bellos de Uruguay.
Su fachada ya permite intuir su calidad, pero esta visita me ha permitido descubrir la nobleza y riqueza de sus voces: una verdadera orquesta de dos teclados y pedal. Su riqueza tímbrica es excepcional. Los registros que imitan las cuerdas de la orquesta poseen una belleza poco común y una realización técnica impecable, a la altura de la solidez de su construcción.
Después de más de noventa años, las delicadas membranas de cuero de sus mecanismos neumáticos se han debilitado y necesitan una sustitución completa. Aunque quedan trabajos pendientes para recuperar plenamente sus posibilidades, el órgano vuelve a estar disponible para acompañar la liturgia.
Me voy de Florida muy contento de haber conocido personas maravillosas y de haber descubierto uno de los instrumentos más bellos de nuestro país. También ha sido una gran alegría reencontrarme con Elena Fostik, una gran organista uruguaya que ojalá vuelva a darle vida tanto en la liturgia como en actividades culturales y pedagógicas."
Mario d'Amico Holzmann
Organero
