Francisco de Asís, testigo de paz, pobreza y encuentro con Cristo

En la celebración de la fiesta de San Francisco de Asís en Reboledo, Mons. Alfonso destacó la actualidad del santo de Asís, especialmente en el marco de los 800 años de su muerte. A partir de su experiencia reciente de peregrinación a Asís, señaló la profunda huella espiritual que Francisco dejó en la Iglesia y recordó que su llamado a "restaurar" la Iglesia fue comprendido progresivamente no como una tarea meramente externa, sino como una renovación que comienza en la propia vida. "La restauración de la Iglesia pasa en primer lugar por lo personal", afirmó, al subrayar que la conversión personal permite también mostrar al mundo una Iglesia renovada.
El obispo invitó también a contemplar en Francisco al hombre de paz, que llama a ser constructores de paz en la familia y en los distintos ambientes, especialmente ante las guerras y divisiones que afectan al mundo. Destacó asimismo su mirada sobre la creación, expresada en el Cántico de las creaturas, que permite reconocer la presencia de Dios en las realidades cotidianas. Al referirse a la pobreza de Francisco, explicó que esta no fue un fin en sí mismo, sino la consecuencia de haber encontrado en Jesucristo su verdadera riqueza.
Finalmente, Mons. Alfonso señaló que el encuentro con Cristo fue lo que transformó la vida de Francisco y que también hoy puede transformar la vida de cada persona. Francisco no se señala a sí mismo, sino que conduce siempre hacia el Señor, cuya presencia se celebra en la Eucaristía. Por eso, invitó a pedir su intercesión para que cada cristiano pueda encontrarse con Cristo, orientar nuevamente su vida hacia Él y reconocerlo como su verdadera riqueza.
El párroco pbro. Luis Arrué agradeció la presencia del "pequeño rebaño" de Reboledo y la de peregrinos de distintos lugares de la Diócesis. Destacó la presencia del Obispo emérito, Mons. Martín, del p. Francisco, párroco de Fray Marcos y Chamizo.
