TRABAJO, FE Y HUMILDAD

16.05.2026

En la fiesta de San Isidro Labrador, celebrada en Puntas de la Escobilla, Mons. Martín recordó que en este santo patrono "se juntan tres cosas: el trabajo, la fe y la humildad". A partir de la vida sencilla de San Isidro, señaló que la santidad no pasa por hechos extraordinarios sino por "lo cotidiano". "Trabajaba, se ocupaba de su familia, rezaba, ayudaba a los pobres, se ocupaba de la tierra, la cuidaba. Estas cosas que son de todos los días, cosas sencillas. Por ahí pasó la santidad de Isidro", expresó. En ese marco, animó a todos los presentes a descubrir que "estamos llamados todos a ser santos".

El Obispo también profundizó sobre qué significa realmente ser santo. "El santo no es aquel que no comete errores", afirmó, desmontando la idea de una santidad reservada para personas "raras" o perfectas. "Ser santo definitivamente es buscar parecerme más a Jesús", explicó, destacando que ese camino se vive "hasta el último día de nuestra vida". 

Mons. Martín insistió en que el cristiano no debe apartarse del mundo, sino vivir en él de una manera distinta: "El santo está en el medio del mundo… mirando al otro con amor, buscando el bien del otro". Frente a situaciones de violencia, divisiones y enfrentamientos cotidianos, exhortó a los fieles a mostrar que "se puede vivir de otra manera".

Hacia el final de la homilía, propuso cambiar la pregunta que muchas veces guía la vida cotidiana. "En lugar de pensar qué es lo mejor para mí, empiezo a pensar cómo puedo amar más", dijo. Según explicó, esa pregunta permite salir de uno mismo y abrirse al encuentro con el otro, especialmente con quien más cuesta convivir. "¿Cómo puedo amar en este momento? ¿Cómo puedo hacer el bien?", insistió. 

Finalmente, pidió a San Isidro "que nos ayude a ser santos en lo cotidiano", recordando que "no tenemos que hacer nada extraordinario" porque "en lo de todos los días, ahí se juega mi santidad".

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