MEMORIA DE LA VIRGEN DEL HUERTO

¡Oh, María del Huerto! Madre piadosísima, dígnate aceptar benigna, la pobre ofrenda de nuestros obsequios y oraciones que, como hijos amantes, venimos a ofrecerte. Dígnate inclinar tus oídos a nuestras humildes súplicas para que no sea vana la confianza que en Ti ponemos, seguros de obtener de tu Divino Hijo el perdón de nuestros pecados y el favor particular que solicitamos por tu poderosa mediación. Alcánzanos a todos la Gracia de la perseverancia final, viviendo y muriendo como verdaderos hijos tuyos, para poder bendecir y alabar a Dios eternamente y ensalzar para siempre tus misericordias en el Huerto dichoso de la Jerusalén celestial. Amén.
