Mons. Alfonso: "Dios nos llama por nuestro nombre y nunca deja de amarnos"

En la celebración del XVIII Domingo del Tiempo Ordinario, en la parroquia San José, Mons. Alfonso presidió la Eucaristía en la cual bautizó a Milagros y administró el sacramento de la Confirmación a Antonio, Enrique, Marco, María Eugenia y Victoria. En su homilía recordó que los sacramentos son expresión de la gratuidad de Dios, que establece con cada persona una alianza de amor para siempre y la llama por su nombre.
Al comentar el Evangelio de la multiplicación de los panes, el Obispo destacó la compasión de Jesús, que deja de lado su descanso para atender las necesidades de la multitud. Señaló que el Señor continúa obrando del mismo modo en la vida de cada creyente: acompaña, fortalece y realiza sus obras a partir de la disponibilidad de aquello, aunque parezca poco, que cada uno pone en sus manos.
Finalmente, invitó a los nuevos confirmados y a toda la comunidad a asumir la misión de ser testigos de Cristo. Recordó que, así como Jesús entregó el pan a sus discípulos para que lo distribuyeran, también hoy confía a los cristianos la tarea de compartir la fe y hacer presente el amor de Dios. "Nada ni nadie podrá separarnos del amor de Cristo", afirmó, exhortando a vivir con fidelidad la alianza recibida y a convertirse en instrumentos de esperanza para los demás.
