Mons. Alfonso María en Goñi: “Estamos hechos para la gloria”

En la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, Mons. Alfonso María celebró la Eucaristía en la capilla San José de la localidad de Goñi y presentó esta fiesta como una invitación a vivir con esperanza el camino de la fe.
El Obispo explicó que la Asunción proclama la certeza de que María fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo y que, desde allí, intercede por nosotros. "Esta fiesta de la Asunción nos habla de la glorificación de María, de esa certeza de la fe que María ya está gozando de la presencia del Señor en la eternidad", señaló.
A partir de las lecturas de la solemnidad, destacó la imagen de María como mujer que permanece junto a su pueblo en medio del combate contra el mal. Para Mons. Alfonso María, María es "signo de esperanza en medio del combate, en medio de la lucha, en medio de las dificultades", porque recuerda hacia dónde se dirige el peregrinar de cada cristiano: la gloria y la vida eterna.
El Obispo remarcó también que María nunca ocupa el lugar de Cristo. Al proclamar que "el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas", ella pone a Dios en el centro y reconoce que Cristo es el primero que resucitó de entre los muertos. De este modo, la Asunción de María remite siempre a la victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte.
En este sentido, Mons. Alfonso María invitó a mirar la realidad cotidiana desde la esperanza cristiana. Aunque la experiencia del sufrimiento y de la muerte forma parte de la vida, afirmó que la muerte no tiene la última palabra: Cristo la asumió y la venció mediante su resurrección. La Asunción de María anticipa también para nosotros esa promesa de vida definitiva.
Finalmente, animó a los fieles a vivir su peregrinación terrena con la mirada puesta en la gloria. "Estamos hechos para la gloria", expresó, confiando en la intercesión de María para que cada persona pueda caminar con fe hacia el encuentro definitivo con el Señor.*
* Transcripción y síntesis: asistencia de dos herramientas de inteligencia artificial. Revisión y edición: Web Diocesana.
Durante la celebración el Obispo Diocesano bautizó a Felipe, un niño de 10 años y después de la Misa bendijo una gruta dedicada a San Expedito.
