Mons. Alfonso: “Nuestra vocación es el amor”
En la fiesta patronal de la diócesis, celebrada en Chamizo en honor de Santa Teresita del Niño Jesús, Mons. Alfonso destacó la experiencia de la santa de sentirse profundamente amada por Jesucristo y presentó como uno de los rasgos centrales de su espiritualidad la llamada a vivir la "infancia espiritual". Explicó que hacerse como niños no significa adoptar una actitud débil o infantil, sino abandonar la pretensión de ser autosuficientes y reconocer con humildad que necesitamos de Dios. "El discípulo, si quiere ser agradable a los ojos de Jesús, deberá hacerse pequeño", afirmó, invitando a presentarse ante Dios "con las manos vacías" para recibir su misericordia.
El obispo vinculó esta actitud de confianza con la experiencia fundamental de Santa Teresita: descubrir que su vocación era el amor. Recordando sus palabras, señaló: "En el corazón de la Iglesia yo seré el amor" y "Mi vocación es el amor". Para Mons. Alfonso, esta vocación nace de saberse amado por Dios: "cuando uno se siente amado es también capaz de amar". A partir del Evangelio, subrayó además que Jesús presenta al pequeño como modelo para sus discípulos y llama a recibir y cuidar a los pequeños, reconociendo en ellos su propia presencia.
La celebración incluyó también la Confirmación de dos jóvenes, a quienes Mons. Alfonso invitó a confiar en el Señor y a disponerse a la acción del Espíritu Santo. Les señaló que recibir la Confirmación no significa apoyarse únicamente en las propias fuerzas, sino dejarse fortalecer por Dios para ser testigos de la fe y del amor, con palabras y obras. Al concluir, el obispo retomó la actitud de confianza que caracterizó a Santa Teresita en una oración en la que pidió a Dios liberarse de la soberbia y de las falsas seguridades, reconociendo que "sólo en Ti está mi fortaleza".
