MONS. MARTÍN: EL CAMINO DE LA CRUZ NOS HAGA MENOS EGOÍSTAS Y MÁS HONESTOS
Al finalizar el Vía Crucis con las comunidades de la ciudad, Mons. Martín invitó a los fieles a reconocer que el camino de la cruz es un desafío para todo cristiano, porque supone elegir el camino de Jesús: un camino de entrega, generosidad y amor a los hermanos. Seguirlo implica salir de uno mismo y asumir renuncias, pero es también el camino que conduce a la verdadera vida y a la felicidad.
El obispo recordó que la cruz no es el final, sino que conduce a la resurrección. Por eso, al desearse "Felices Pascuas", los cristianos expresan el deseo de haber crecido en la fe y en el amor a Dios durante la Semana Santa, renovando la elección de Cristo como guía de la propia vida.
Mons. Martín animó a vivir la Pascua como un verdadero paso de la muerte a la vida, dejando el egoísmo para abrirse al amor de Jesús y al servicio de los demás. Finalmente, confió a la Virgen María la vida de las familias y de toda la diócesis, pidiendo su protección y acompañamiento en el camino de la fe.
