PRESBITERIOS DE SAN JOSÉ Y FLORIDA CULMINARON EJERCICIOS ESPIRITUALES A LOS PIES DE LA PATRONA DEL URUGUAY

Los sacerdotes de Florida y San José vivieron los ejercicios espirituales anuales en la semana del 31 de agosto al 4 de setiembre. El predicador fue el p. Gabriel Roblero Cum SJ, sacerdote jesuita chileno, psicólogo y especialista en espiritualidad y psicoterapia. Los presbíteros fueon acompañados por los obispos Fabián Antúnez SJ y Martín Perez Scremini.
El P. Gabriel invitó a los participantes a vivir la experiencia de estos días desde la novedad de Cristo resucitado y a renovar, desde allí, su fidelidad a la vocación y al ministerio.
A partir de las lecturas del día, destacó que la fidelidad no consiste en aferrarse a seguridades ni en pretender controlar los acontecimientos, sino en permanecer abiertos y esperanzados ante la acción de Dios en la historia. En este sentido, llamó a evitar los «juicios prematuros», aprendiendo a esperar con paciencia y confianza, aun cuando los frutos no sean visibles de inmediato.
El P. Roblero subrayó que la esperanza cristiana no es ingenua ni un optimismo superficial: reconoce el dolor, las dificultades y las contradicciones, pero confía en que la muerte y el sufrimiento no tienen la última palabra. La Resurrección permite contemplar la realidad de una manera nueva y descubrir que, incluso en situaciones aparentemente cerradas, pueden existir semillas de vida y procesos que todavía no alcanzamos a comprender.
Aludiendo a la imagen evangélica del vino nuevo, señaló que la novedad de Cristo resucitado requiere también «hombres nuevos»: corazones capaces de imaginar y soñar el futuro de Dios, dejando atrás miedos, rigideces, desesperanzas y pesimismos. Esta esperanza, afirmó, no es pasiva, sino que impulsa a la misión y al compromiso con el Reino.
Finalmente, invitó a los participantes a regresar a sus comunidades alimentando su relación con el Resucitado y atravesando las dificultades con confianza, acompañados también por la «nube de testigos» de los santos y de quienes los precedieron en la fe.
Como fruto de los Ejercicios, llamó a recuperar la alegría, volver a confiar y permitir que el Señor ocupe nuevamente el centro del corazón, para ser «administradores fieles» y «ministros de alegría», viviendo desde la consolación y la esperanza que brotan de la Resurrección.
Transcripción realizada con asistencia de inteligencia artificial y posteriormente revisada, corregida y sintetizada por el autor.
