PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR
Proclama mi alma
la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios,
mi salvador;
porque ha mirado la humillación
de su esclava.
Proclama mi alma
la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios,
mi salvador;
porque ha mirado la humillación
de su esclava.
Invoquemos a Dios por intercesión de María, a quien el Señor colocó por encima de todas las creaturas celestiales y terrenas, diciendo:
Proclama mi almala grandeza del Señor,se alegra mi espíritu en Dios,mi salvador;porque ha mirado la humillaciónde su esclava.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,antes bien, líbranos de todo peligro,¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita.
Tú eres toda hermosa¡oh Madre del Señor!;tú eres de Dios gloria,la obra de su amor.
y en la noche oscura guíame.
En la mañana de hoy se inauguró esta imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en los jardines del Vaticano. Agradecemos al P. Luis Arrué, párroco de Casupá, presente en la ocasión, el envío de esta fotografía.
Reina del cielo, alégrate, aleluya.
Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,antes bien, líbranos de todo peligro,¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita.